Artes liberales

De Enciclopedia Symploké, la enciclopedia libre.

Artes liberales, página del Hortus deliciarium de Herrad von Landsberg (1180)
Aumentar
Artes liberales, página del Hortus deliciarium de Herrad von Landsberg (1180)

La distinción entre artes liberales, aquellas que sirven al hombre libre para encontrar la ciencia y el conocimiento per se, y artes mecánicas y serviles, aquellas que sirven al hombre para ganar su sustento y que tienen una finalidad puramente económica, proviene de la Antigüedad, concretamente de Varrón, aunque encontramos precedentes en Quintiliano. En cualquier caso, el término fue empleado sobre todo en la escolástica medieval para designar a las diferentes ramas del conocimiento que fueron enseñadas en las escuelas catedralicias de aquel tiempo.

Las artes liberales son siete y se organizan en dos grupos diferentes. El primero o trivium, comprende la Gramática, la Retórica y la Dialéctica, son disciplinas que se refieren al discurso, al lenguaje. El segundo grupo o quadrivium incluye a la Astronomía, Geometría, Aritmética y Música, disciplinas matemático-científicas.

Esta división clásica que cristalizó en la práctica educativa medieval, encuentra precedentes en la Academia Platónica y en el propio diálogo República de Platón, donde se indica que se debía iniciar a los niños en gimnasia y música, para después, a través de las matemáticas, llegar al orden superior de la Teología, aunque para la escolástica medieval, las artes del lenguaje eran más bajas que las de las matemáticas. También en la Antigüedad, Varrón incluía a la medicina y a la arquitectura dentro de las artes liberales.

Ya en el siglo VI, con la península italiana en poder de los ostrogodos, Casiodoro indicó que el término liberalis no procedía del latín liber libre, sino de liber libro, es decir, las disciplinas que debían aprenderse mediante el estudio en libros (cosa que no ocurría con las mecánicas o prácticas). Así, la distinción no está en la Libertad, sino en los libros. De esta manera, quedaban dignificadas las artes mecánicas, que en el mundo cristiano-medieval ya eran propias de los hombres libres, cosa impensable en un mundo clásico-esclavista. En el siglo VII es el Obispo de Sevilla quien en sus famosas Etimologías otorgó amplio espacio a las artes liberales, dedicando el primer libro a la Gramática, el segundo a la Retórica y a la Dialéctica (Lógica en lenguaje isidoriano) y el tercero a las artes del tipo científico matemático. Alcuino de York, consejero de Carlomagno, también dedicó tratados por separado a las artes liberales, conservándose sólo las correspondientes a las disciplinas que componen el trivium.

A partir de la introducción masiva de Aristóteles, del tomismo y el averroísmo en las Universidades y escuelas del occidente europeo a partir del siglo XIII y la posterior lectura de otros autores clásicos que estaban siendo rápidamente traducidos, la enseñanza del trivium y del quadrivium pierde algo de fuerza, llegando en el Renacimiento a transformarse el trivium en los studia humanitatis (término que provenía de Cicerón y Gelio, aunque fue recuperado por la lectura que de ellos se realizó en el siglo XIV), sacando a la Lógica del programa de estudios de las humanidades y añadiendo disciplinas artísticas y jurídicas. En la primera mitad del siglo XV, los studia humanitatis poseían ya una referencia clara a distintas disciplinas intelectuales, a saber: la Gramática, la Retórica, la Historia, la Poesía y la Moral. Este sentido de humanidades estuvo vigente durante los siglos XVI y XVII.

En el siglo XVIII los enciclopedistas introdujeron una nueva categoría de artes que se sumaba a las artes liberales y a las mecánicas: las artes científicas. Al llegar a esta concepción las artes liberales ya habían sido identificadas con las bellas artes (arquitectura, escultura, pintura).

Posteriormente, esta distinción entre trivium y quadrivium, entre humanidades y ciencias, siguió ejerciendo gran influencia. Tanto, que se pueden rastrear genealógicamente en ella, las semillas de la distinción entre dos culturas, una de ciencias y otra de letras, que todavía hoy manejan muchos científicos, filósofos, pedagogos e ideólogos de todo tipo.

Desde el punto de vista del materialismo filosófico tales distinciones entre 'Ciencias' y 'Letras', tienen que ver con la distinción ontológica entre Naturaleza y Cultura o entre el Reino de la Naturaleza y el Reino de la Gracia y la distinción gnoseológica entre ciencias humanas y ciencias de la naturaleza. Actualmente, consideramos tanto que el saber de las técnicas y ciencias geométrico-astronómicas hay que estudiarlo en los libros como que ciertos procedimientos de la lógica o la retórica pueden ser considerados puramente mecánicos y/o cerrados. Estas distinciones han sido reformuladas críticamente por el materialismo filosófico: en su ontología, a través de la doctrina de los tres géneros de materialidad y en su gnoseología a través de la concepción de las metodologías alfa-operatorias y beta-operatorias.

Enlaces de interés

enciclopedista

Valid XHTML 1.0 Transitional