Sociedad política

De Enciclopedia Symploké, la enciclopedia libre.

La sociedad política (o el Estado) se entiende como una organización social heterogénea, puesto que está constituida por diferentes grupos étnicos previos (tribus, naciones en sentido étnico), orientada a mantener la propiedad del propio territorio frente a otras sociedades políticas, y a mantener la eutaxia a través del conflicto de grupos y clases sociales. La organización de la sociedad política corre siempre a cargo de una parte de la misma que totaliza, a través del poder político, el resto de partes (aunque no del todo: totum sed non totaliter) proponiéndose como objetivo la eutaxia.

El Género humano, como totalidad distributiva, está íntegramente repartido en el Presente en 220 (aprox.) sociedades políticas, reconocidas mutuamente como naciones canónicas (aunque no todas son reconocidas por todas: Taiwán no es reconocida por China...), muy heterogéneas, con orígenes muy dispares, y que mantienen, cada una con las demás, relaciones, bien de influencia unas en otras (relaciones sinalógicas), bien de semejanza (relaciones isológicas) de unas con otras también muy variadas.

Igualmente han sido muy variadas las formas de organización de tales sociedades políticas, tanto desde el punto de vista de su organización interna (monarquías, oligarquías...) -según la distribución del poder a través de sus capas (de poder) y sus ramas (de poder)-, como desde el punto de vista de sus relaciones con las demás sociedades políticas (Imperios, Federaciones). Algunas están ya fenecidas en el Presente (Egipto faraónico, URSS...), otras se mantienen con una duración secular (EE.UU., España), otras son de reciente creación (Timor oriental). A su vez tanto desde una perspectiva sinalógica como isológica forman entre sí distintas constelaciones ("democracias homologadas", "sociedades políticas islámicas"...)

Puede establecerse una tipología de las normas políticas intencionales que presiden las relaciones entre las sociedades políticas, según que la estructura de la relación sea fundada en la condición que tienen de sociedades políticas independientes (aislacionismo y coexistencia ejemplar) o en el intercambio (pacífico o polémico) e influencia políticos de unas sobre otras (imperialismo depredador e imperialismo generador), y según el grado de relación de cada tipo: mínima influencia de la sociedad de referencia en el aislacionismo, mínima independencia respecto de la sociedad de referencia en el imperialismo depredador, máxima influencia de la sociedad de referencia en la coexistencia ejemplar, máxima independencia respecto de la sociedad de referencia en el imperialismo generador.

1) Aislacionismo. Esta norma ejerce su influjo en las políticas de coexistencia pacífica y en la norma de no-injerencia en los asuntos de cada Estado.

2) Coexistencia ejemplar. Esta norma podrá considerarse muy probable, supuesto un campo de Estados equilibrados en poder y relacionados comercialmente, o supuesto también un campo de estados pequeños enfrentados a la presión de las grandes potencias. Cada sociedad política tenderá a constituirse como un ejemplo a seguir por las demás. Tal sería el caso de la polis democrática ateniense.

3) Imperialismo depredador. Es la norma del colonialismo. La norma es poner a las demás sociedades al servicio de la sociedad imperialista. Como ejemplo canónico en la Antigüedad cabría citar el Imperio Persa de Darío. Como ejemplo de la Edad Moderna, al imperialismo inglés u holandés.

4) Imperialismo generador. Es la norma de la intervención de una sociedad en otras sociedades políticas con objeto de ponerse a su servicio en el terreno político. La norma del Estado es generar Estados nuevos y la dialéctica de esta norma es que ella, o bien habrá de cesar al cumplirse su objetivo o bien habrá de cesar si se llega a la constitución de un Estado Universal único. Los ejemplos más notorios de imperialismo generador en la Antigüedad son el del Imperio de Alejandro Magno y el del Imperio Romano. El ejemplo más notorio en la época moderna es el del Imperio español. Como ejemplos de sociedades políticas regidas en el siglo pasado y en éste, por la norma del imperialismo generador, hay que citar a la extinta Unión Soviética por un lado y a los Estados Unidos de América por otro.

Esta tipología en absoluto es ideológica, como sostiene más de un erudito a la violeta.

Los tipos de normas fundamentales que hemos establecido se refieren a cada una de las sociedades políticas, pero abstrayendo las relaciones recíprocas que las otras sociedades políticas del entorno puedan mantener con la sociedad de referencia. Sin embargo, se nos abre la posibilidad de trazar una matriz resultante de poner en correspondencia cada tipo de norma fundamental de una sociedad política con los tipos de normas que presiden las sociedades que tengan relación con la primera.

La situación constituida por dos Estados que se rigen por la norma de la coexistencia política simple y la situación constituida por dos sociedades ejemplares, definen la situación genérica de la coexistencia pacífica.

La situación constituida por dos sociedades depredadoras podría ejemplificarse por el antagonismo de Roma y Cartago.

La situación constituida por dos imperios generadores podría ser ejemplificada por la guerra fría que, después de la Segunda Guerra Mundial, se estableció entre EE.UU. y la Unión Soviética.

La situación constituida por una sociedad no agresiva y una sociedad ejemplar es la ocupada por dos sociedades políticas que, respetándose en sus soberanías, mantienen una relación asimétrica ejemplarizante de naturaleza política, ideológica… que se llevará adelante por vía de propaganda política, como pueda ser el caso de la propaganda de las monarquías parlamentarias.

La situación constituida por una sociedad no agresiva y una sociedad depredadora (aquella desarrollará estrategias de repliegue) es la situación a la que debe hacer frente toda política colonialista.

La situación constituida por una sociedad no agresiva y un imperio generador es similar, sólo que la política será diferente. Cuando Francia, en sus conquistas africanas del siglo XIX, buscaba elevar a los nuevos países a la condición de diputados de la Asamblea francesa, desempeñaba una política diferente a la meramente colonial.

La situación constituida por una sociedad ejemplar y una sociedad depredadora es similar, pero en el momento en el que la resistencia sea mayor. Permitiría definir a la situación de la Cuba revolucionaria frente a los EE.UU.

La situación constituida por una sociedad ejemplar y un imperio generador implica también conflicto, si bien este conflicto se atenuará en el caso en el que los modelos de constitución de ambas sociedades sean convergentes, caso de las guerras napoleónicas en Europa respecto de las sociedades políticas alemanas.

La situación constituida por una sociedad depredadora y un imperio generador nos pone delante de un enfrentamiento total: así como no puede haber dos Soles en el Cielo, tampoco cabemos Darío y yo, Alejandro, en la Tierra.

Enlaces de interés

enciclopedista

Valid XHTML 1.0 Transitional