El Ego trascendental

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Gustavo Bueno

El Ego trascendental

Pentalfa, Oviedo 2016


Es muy probable que el lector del título de este libro, El Ego trascendental, atribuya a su autor una perspectiva teológica (si recuerda el Ego sum qui sum, del Yahvé del Pentateuco) o bien una perspectiva idealista (si recuerda el Ego trascendental de la Crítica de la Razón Pura).

El Ego trascendental del que hablamos en este libro no es, en efecto, una idea teológico-bíblica o filosófico-metafísica (menos aún es un concepto psicológico, en el sentido del ego estudiado por Wundt, por Lipps o por James). Es una idea lógico material (gnoseológica), simbolizada por E, que se interpreta como el enlace entre el Mundus adspectabilis (Mi), totalizado por E, y la materia ontológica general (M).

Este texto analiza diferentes perspectivas sobre el ego desde los puntos de vista filosófico, psicológico y lingüístico.

Desde una perspectiva filosófica, el autor sostiene que el ego debe entenderse como un término analógico con múltiples significados. El ego gramatical se considera el primer analogado y se ve como un ego institucional. El autor critica la opinión de que el ego sea una realidad psicológica separada de la sociedad y las instituciones.

Desde una perspectiva psicológica, el autor examina el concepto de ego en las obras de Wundt, James y Lipps. Aunque estos psicólogos consideraban el ego como un hecho empírico, el autor argumenta que sus conceptos del ego estaban moldeados por factores institucionales e históricos. El autor también critica la visión del ego como primum cognitum o primer principio del conocimiento.

Desde una perspectiva lingüística, el autor examina cómo el ego gramatical surge a través del lenguaje y las instituciones, pero sigue apuntando a realidades trascendentes. Mientras que la lingüística estructural considera el ego como un término deíctico carente de contenido semántico, el autor sostiene que el ego sigue teniendo un significado conceptual y funcional.

En general, el texto aboga por entender el ego como un concepto institucional e histórico moldeado por la sociedad más que como una realidad puramente psicológica o trascendental.

Véase Ego trascendental.